¿Cómo sé si tengo gripe?

Una enfermedad respiratoria que podrías tener es la gripe, en especial si tienes fiebre, tos, dolor de garganta, secreción nasal o congestión nasal, dolores en el cuerpo, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga. Algunas personas pueden tener vómito y diarrea.

Las personas pueden estar infectadas con la gripe y tener síntomas respiratorios sin fiebre.

Los virus de la gripe generalmente causan la mayoría de las enfermedades durante los meses más fríos del año. Sin embargo, la influenza también puede ocurrir fuera de la temporada típica de gripe.

Además, otros virus también pueden causar enfermedades respiratorias similares a la gripe.

Por lo tanto, es imposible saber con certeza si tienes gripe solo en función de los síntomas.

Si tu médico necesita saber con certeza si tienes gripe, existen exámenes de laboratorio que se pueden realizar.

En cuanto a los tipos de pruebas de gripe, hoy en día existen varias pruebas de gripe disponibles para detectar virus de influenza.

Las más comunes se llaman “pruebas de diagnóstico rápido de influenza”. Estas pruebas pueden proporcionar resultados en 30 minutos o menos.

Desafortunadamente, la capacidad de estas pruebas para detectar la gripe puede variar mucho. Por lo tanto, aún podrías tener gripe, aunque el resultado de la prueba rápida sea negativo.

Además de las pruebas rápidas, existen varias pruebas de gripe más precisas y sensibles que deben realizarse en un laboratorio médico de referencia.

Todas estas pruebas requieren que un proveedor de atención médica se pase al interior de la nariz o a la parte posterior de la garganta con un hisopo y luego se envía el hisopo para que lo examinen.

Estas pruebas no requieren una muestra de sangre.

Durante un brote de influenza, es probable que una prueba de gripe rápida positiva indique una infección de influenza.

Sin embargo, las pruebas rápidas varían en su capacidad para detectar virus de la gripe, dependiendo del tipo de prueba rápida utilizada y del tipo de virus de la gripe que circulan.

Además, las pruebas rápidas parecen ser mejores para detectar la gripe en niños que en adultos.

Esta variación en la capacidad para detectar virus puede ocasionar que algunas personas que están infectadas con la gripe tengan un resultado negativo con la prueba rápida.

De hecho, la atención médica puede diagnosticarlo con gripe según tus síntomas y su juicio clínico.

Esto es debido a que la mayoría de las personas con síntomas de gripe no requieren pruebas porque los resultados de las pruebas generalmente no cambian la forma en que se tratan.

Tu médico puede diagnosticarte una gripe en función de tus síntomas y su juicio clínico, o pueden optar por utilizar una prueba de diagnóstico de influenza.

Durante un brote de enfermedad respiratoria, las pruebas de detección de la gripe pueden ayudar a determinar si los virus de la gripe son la causa del brote.

Las pruebas de la gripe también pueden ser útiles para algunas personas con sospecha de gripe que están embarazadas o tienen un sistema inmune debilitado y para quienes un diagnóstico de gripe puede ayudar al médico a tomar decisiones sobre tu atención.

La comodidad es fundamental para el estudio

¿Te has preguntado por qué tu hijo no puede concentrarse a la hora de hacer la tarea, estudiar o en el salón de clases y esto provoca que sus calificaciones bajen? Si tu respuesta es que sí, quizá tu hijo no tenga déficit de atención, sino que sólo esté incómodo en el lugar donde se encuentra. Permítanme explicarles un poco más acerca de esto y que no muchos padres e instituciones ponen demasiada atención. La comodidad a la hora de realizar las actividades estudiantiles es de vital importancia para los seres humanos, sobre todo para los niños, que son seres que se están desarrollando y tienen una gran energía, por lo que al ser seres quinestésicos, es decir, que su cuerpo siente y emana vibraciones, si no se encuentran cómodos, buscarán formas de evitar la sensación de incomodidad.

Comencemos por casa, que es donde podríamos tomar mejores medidas. Lo primero que debes saber no tiene nada que ver con la comodidad, sino con crear un horario específico para hacer la tarea y/o estudiar, así tus hijos sabrán que hay un tiempo especial para realizar sus obligaciones. Si no lo has hecho, es hora de que pongas manos a la obra. Dicho esto, pasemos con el tema de la comodidad en casa. Puede ser que a tu hijo le guste hacer la tarea en su cuarto, pero no debes permitirle que lo haga en su cama, ya que su cuerpo no estará cómodo. Ya sea que se eche de panza, se siente y ponga sus útiles sobre las piernas estiradas o cruzadas, llegará un momento en que su espalda y extremidades lo resentirán, por lo que se le irán todas las ganas de estudiar y se distraerán con sus videojuegos o sus juguetes. Quizá le hayas echado alguna vez la culpa al déficit de atención de tu hijo, pero jamás pasó por tu mente que su cuerpo lo obligó a tomar otra postura hasta que se hartó y prefirió hacer otra cosa. Por eso lo mejor es que tenga un escritorio donde pueda tener todos sus útiles, incluso adornarlo de la forma que quiera para sentirse aún más cómodo, tampoco debemos olvidarnos de una silla cómo, puede ser acolchonada y con un respaldo que se adapte a su columna. Lo mismo sucede si los pequeños desean hacer su tarea en la sala, sentados en el sillón y encorvados para recargarse en la mesita de centro. O en el comedor, donde las sillas ya no son tan cómodas como pensabas.

En la escuela es más difícil poder tomar medidas, ya que no se puede hacer mucho, pues quienes toman las decisiones son los directivos, ya que ellos son quienes ponen el dinero para cualquier mejora que se necesite en la institución. Pero ahí generalmente tienen bancas escolares muy incómodas, que hace que las pompis y la espalda de tus hijos lo resientan, por eso hay que enseñarles que cuando se sientan incómodos pidan permiso para ir al baño y realicen algunos estiramientos, o se paren cerca de su lugar para tratar de estirarse y su cerebro también se oxigene un poco más.