El día de ayer regresamos de un viaje de negocios a Kaliningrado, una ciudad que se encuentra entre Polonia y Lituania que, aunque esta en Europa, es una ciudad rusa donde con mucha importancia estratégica en cuestiones geopolíticas, especialmente en estos tiempos cuando la tención entre la OTAN y Rusia esta creciendo de manera acelerada. Sin embargo, Kaliningrado es también una ciudad donde el comercio ha incrementado de manera dramática desde que Vladimir Putin entro al poder en 1999, lo que también ha hecho un uso extenso de su puerto en el Mar Báltico (donde metemos nuestro cargamento de maquinas de fleje de plástico).

Si bien todo el mundo occidental, o la mayoría de este, se encuentra muy en oposición con la presidencia de Vladimir Putin y sus políticas conservadoras, su llegada al poder en el año de 1999 es un fenómeno que se comenzó a estudiar con furia en los últimos años la el bloque socialista de la Unión Europea  así como en su parlamento puesto a que las condiciones en las que esto sucedió fueron extraordinarias, una ascendencia al máximo asiento que muchos  liberales catalogan como corrupta.

Para entender la verdadera naturaleza del fenómeno de ascendencia al poder de Vladimir Putin es necesario viajar al año de 1989 con la caída de la Unión Soviética marcando la derrota del bloque de Varsovia en contra de las potencias occidentales, particularmente de Los Estados Unidos de Norteamérica, enemigo principal de la U.R.S.S durante la Guerra Fría. Cuando esto sucedió, todas las repúblicas  que conformaban a la U.R.S.S se disolvieron y una a una – en un lapso acelerado – se convirtieron en países independientes sin tener la menor idea de cómo manejarse sin el gobierno central de Moscú, de la misma manera que la nueva Federación Rusa no sabia como manejarse asimismo sin sus ex republicas.

Esta catástrofe causo una parálisis gubernamental en Rusia y en toda la ex U.R.S.S donde predomino el hambre y el caos. Durante este tiempo, Boris Yeltsin intento incorporar a Rusia en los modos occidentales e inclusive en línea política con ellos, algo que además estaba recibiendo una rápida aprobación por el publico general: hasta que la OTAN bombardeo Belgrado.

Cuando esto sucedió, el público ruso cambio de opinión regresando a sus tendencias naturales anti occidentales por lo que Yeltsin comenzó rápidamente a convertirse tanto por esto como por su alcoholismo en un aparato obsoleto. Al darse cuenta de esto,  Yeltsin dio renuncio a su cargo y lo entrego a su primer ministro: un desconocido llamado Vladimir Putin.  Antes de que hubiera elecciones, las encuestas indicaban tan solo un 2% de popularidad para Putin, sin embargo todo cambio con sus brutales políticas en contra de los radicales musulmanes en la Guerra de Chechenia lo que le dio el 53% de popularidad tras su victoria.

Así fue como llego al poder Vladimir Putin.

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